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jueves, 8 de agosto de 2013

Cinco caras ‘diferentes’ de Cantabria

Cantabria es una región pequeña, pero matona. Una tierra hermosa donde las halla que tiene mucho más que ofrecer que playa y más playa. Aunque sus playas son preciosas, para que nos vamos a engañar. No obstante, muchas más actividades y paisajes son las que ofrece esta montañosa región que tanto empeño puso en conquistar el emperador Augusto. Cinco de ellas se recogen en el siguiente listado fruto de la experiencia de la periodista que escribe y que nunca se cansará de recorrer una tierruca que, pese a su tamaño, presume con descaro de ser Infinita.


Parque de la Naturaleza de Cabárceno
Créditos: Cristina E. Lozano
Muchos años lleva ya abierto el zoológico de Cabárceno, a menos de 20 kilómetros de Santander, pero apenas unos meses arrancó una nueva modalidad de visita, una salvaje, que permite acercarse a los animales hasta el punto de darles de comer. Atrévete a acariciar a las jirafas, a dar de comer a las cebras, a saludar al rinoceronte blanco, a sostener un águila imperial en el brazo, a tocar un elefante y a recorrer el recinto de los osos pardo en un Land Rover. No será una experiencia barata pero si inolvidable.

Picos de Europa, Cantabria
Creditos: Cristina E. Lozano
Sube a los Picos de Europa
Aunque la mayor parte de la Reserva Natural de los Picos de Europa va a caer en Asturias, en Cantabria también hay un cachito de paraíso montañoso. La forma más cómoda y rápida de ascender a él es utilizando el teleférico de Fuente De (pasando la coqueta localidad de Potes donde, por cierto, sirven unos cocidos lebaniegos y un orujo de bandera). Una vez arriba hazte una ruta con o sin nieve, dependiendo de la estación, o, simplemente, contempla el paisaje. Merece mucho la pena.


Escala ferratas en el Parque de los Collados del Asón
La zona de Ramales de la Victoria, en la parte más oriental de Cantabria, puede presumir y presume de haber sido el lugar en el que se instaló la primera vía ferrata de la región y, si no me equivoco, la primera de la cornisa cantábrica. Con tu material o con el que alquiles en la oficina de turismo de la localidad (al módico precio de 9 euros todo el día) asciende por El Cáliz y, si te ves con ganas, por El Risco después. No faltarán los puentes tibetanos en esta aventura, tramos que no tendrás que cruzar si, digamos, ese día no te apetece.

Contempla las estrellas desde el Puerto de Los Tornos
Una carretera sinuosa con decenas de curvas y poco iluminada lleva hasta un sencillo mirador de piedra ubicado en Los Tornos, uno de los puertos que comunican Cantabria con Castilla y León. Atrévete a subirlo por la noche (ojo que el camino tiene poca iluminación) para contemplar desde allí el cielo. Gracias a la altura y a la poca o nula contaminación lumínica de la zona la bóveda celeste si el día está despejado se muestra impresionante.

Playa de Somocuevas, Cantabria
Créditos: Cristina E. Lozano
Descubre las playas ‘secretas’ de Santander
Aunque la capital cántabra cuenta con más de cinco playas, todas y cada una de ellas bien bonitas, merece la pena coger el coche y plantarse en la zona de Liencres y la Virgen del Mar. Si estás vivo y la orientación no te falla serás capaz de encontrar playas salvajes como la de Covachos (que sólo se deja ver en momento de marea baja) o la de Somocuevas (ideal si sopla el nordeste porque está en dirección opuesta). Ambas impolutas, nudistas y sin socorrista. Ideales para perderse y no ser encontrado.




© Cristina E. Lozano, Derechos Reservados
Twitter: @CristinaELozano

viernes, 5 de julio de 2013

Castellano chileno por un Pepe, que no PP

Calle Huérfanos, Santiago
Créditos: Mi Nube
Dicen que el idioma castellano-español es universal. Puede que tengan razón los que eso afirman. Sin embargo, si usted, viajero, va a Chile, lo más probable es que no se entere de nada de lo que le están diciendo. Ahí hablan "chileno".

Imagine que se encuentra en un mall (centro comercial), y le hace una pregunta al guardia de seguridad. El uniformado le contesta: Donde la Lola, junto a la escala, Po’h. ¿Qué le ha dicho? Fácil: donde se encuentra la joven, al lado de la escalera. Pues así todo. Si quiere comprar una falda, pida una pollera; si le gustan unas camisetas, busque poleras; y si necesita algo más grueso y “casual”, le darán un polerón. Pero no se sienta usted achacado (angustiado), ya que si sigue leyendo podrá abanicarse (hacer algo con relativa facilidad), sin apretar cachete (escapar) del país andino.

Sabemos que es usted un chiporro (novato), pero esperamos que no le chamullen (mentir con muchos argumentos) y le den algo que vale hongo (algo de poco valor) por un filete (algo valioso). Pero no siempre se encontrará usted con un malandra (delincuente) que le quiera machetear (pedir dinero), pues Chile está lleno de jais y jambones (personas de buena educación y posición), que aunque algunos sean mano de challa o manito de guagua (tacaños), no le quieren vender la mula (estafar).

Las Condes, Santiago de Chile
Créditos: Santiago Joven
Santiago tiene ciertas características socioeconómicas que al visitante le suelen llamar la atención. Hay zonas muy cototas (bonitas) –Las Condes, La Reina, Providencia, Vitacura, la Dehesa-, donde las cuicas (mujeres acomodadas) con sus pelolais (adolescentes guaperas) campan a sus anchas, poniendo sus pailas (orejas) en orejas de caballo (estar atento) por ver si sus maridos son el patas negras (amante) pacalleuque (en secreto), mientras observan a los peinetas (buenos mozos) que pululan alrededor, con la intención de pellizcarle la uva (querer algo con la mujer de otro). En otras zonas no tan agraciadas, más pencas (peores), las situaciones para el turista pueden ser brígidas o peludas (peligrosas), donde mandan los carne amarga (delincuentes), siempre alejados de los ratis (detectives), que quieren las lechugas (dólares) del visitante. Pero no siempre es así.

Al pasear por el centro de Santiago, no confunda la Polla (lotería) con el pico, cacho, callampa, poronga, ñato, dedo sin uña, palo, cabeza de haba, huasca, corneta, pelado o diuca (todos sinónimos de pene), ya que si es hombre, pensarán que se le quema el arroz, se le cae el helado o la pelota al barro o le gustan a uno las patitas de chancho (ser homosexual). En el mismo centro abundan los lanzas (hábiles rateros), siempre atentos a los pacos (Carabineros) y en cada concurrida esquina alguien estará dispuesto a estirar la manga (mendigar), mientras envía miradas esquivas al cercano café con piernas (establecimiento donde se sirve café, atendido por señoritas ligeras de ropa).

Café con piernas en Santiago de Chile
Créditos: El Bar de Guma
Les recomiendo, al caer la tarde, acercarse por cualquier pub de la zona oriente en el tiempo del happy hour (dos consumiciones por el precio de una), e ir con buena facha (vestimenta), ya que encontrará algún huevito que quiera sal (alguna chica que esté interesada en usted), antes de entrarle agua al bote (empezar a sentir los efectos del alcohol) y por supuesto no haga un perro muerto (irse sin pagar).

Quizás, después de haber leído estas líneas, a alguno se le quiten las ganas de visitar Chile. Yo les digo: craso error. Vivamente recomendable, el país andino merece la pena ser visitado, por sus paisajes, su gastronomía y sobre todo por sus gentes, aunque a veces no las entienda. Recuerden la canción popular, que dice: “…y verás como quieren en Chile, al amigo cuando es forastero”.

Nota: El artículo está escrito en clave masculina, por un Pepe (español).



© Roberto González, Derechos Reservados
Twitter: @Rover022 

lunes, 27 de mayo de 2013

Girona: ciudad monumental, cargada de historia

Onyar y Catedral de Girona
Créditos: Pau Gir

La visita podría empezar por la Plaça Catalunya, una plaza donde cada domingo, ponen unas paradas de libros viejos, cromos, postales, sellos y monedas, donde podrás ver a los padres junto a sus hijos cambiando, buscando ese jugador de fútbol que se le resiste, o ese personaje de dibujos que suelen llevar los cromos y también ancianos con el pastel en dirección a casa de sus nietos… Una vez que respiras el aire de esta ciudad  tan viva, a unos metros tienes la mejor vista del Pont de Pedra (Puente de Piedra), un puente muy concurrido que te lleva hacia la plaza, porticada en parte, del ayuntamiento de Girona y también al corazón de Girona, La Rambla. Aquí podrás pasear y comer los famosos xuxos, una especie de croissant rollizo relleno de crema y con bastante azúcar por fuera.

Calle del Call Jueu en Girona
Créditos: Pau Gir
En una de las travesías de la Rambla, podrás contemplar el puente que fabricó Eiffel, se llama el Pont de les Peixeteries Velles (Puente de las Pescaderías Viejas) aunque los vecinos lo llaman el Pont de Ferro (Puente de hierro).
Junto al Puente de Piedra y La Rambla, tienes la oficina de turismo, donde en caso de duda, o de buscar algo concreto, te lo indicarán perfectamente. Seguimos la Rambla hacia el final y girando a la derecha, encontrarás el Carrer Ballesterias, indicando que empieza el Call Jueu (El Barrio Judío). 

Poco a poco las calles se irán estrechando, y si cruzas recto, llegarás a una calle hacia la izquierda, que te llevará directamente hacia la zona de la Catedral, pero antes entre librerías temáticas y restaurantes a la derecha encontrarás una calle estrecha, pasarás bajo un arco y subirás, a mitad de camino entrarás en la sinagoga. Allí conservan la Sefer Torá, es un rollo que contienen los cinco primeros libros de La Biblia, e imprescindible en una sinagoga, también tienen un pergamino de 1492, que es un acta de la ventas de las sinagogas en Girona, y la piedra sinagogal, del siglo XIV.

Catedral de Girona
Créditos: Pau Gir
Una vez sales hacia la calle anterior, sigues en dirección hacia la Catedral, a la izquierda tienes un museo digno de visitar y enfrente ya encuentras la plaza de la Catedral.
Te encontrarás en ese momento junto al edificio de la Pía Almoina y unas impresionantes escaleras que dan acceso a la puerta principal de la Catedral.
Una vez dentro puedes ver varios objetos que son imprescindibles, la primera está detrás del altar, es la Silla de Carlomagno (aunque Carlomagno al parecer, nunca visitó Girona), una silla de mármol en forma de cubo, que tiene una leyenda que dice que, si una pareja se sientan a la vez se casarán en breve… Aunque hoy en día está prohibido sentarse en ella.

También puedes ver la tumba de Ramón Berenguer II Conde de Barcelona, junto a su hermano, Berenguer Ramón II, (podrían ser mellizos), era llamado Cabeza de Estopa (Cap de Estopa), por su gran cabellera rubia. Cuenta la leyenda, al parecer la fidelidad de su halcón lo llevó hasta su tumba en La Catedral y acabó falleciendo a sus pies. En homenaje a la fidelidad de este halcón, se hizo primeramente uno de madera y posteriormente uno en piedra que puedes ver en un nervio en la entrada a las Salas Capitulares.

Torre de Carlomagno, Girona
Créditos: Pau Gir
Desde allí sales al claustro románico y puedes ver la Torre de Carlomagno, una preciosa torre románica que albergaba el campanario. Una leyenda dice que desde allí se le cayó la espada a Carlomagno y nadie la encontró, por que cayó de punta y aun sigue perforando el suelo, hasta que parta la tierra en dos. A su lado La Bruixeta de Girona, (La Brujita de Girona) una escultura suelta en la pared que también tiene su leyenda.

En los alrededores puedes visitar el Paseo Arqueológico, Sant Pere de Galligants, una preciosa iglesia románica que alberga el Museo Arqueológico, Sant Feliú (Sant Félix) donde está enterrado el patrón de la ciudad Sant Narcís (San Narciso). También podras recorrer a pie una de las Murallas de la ciudad que se encuentran en diversas fases.
Quedan muchos caminos y rincones de la ciudad de Girona, conocida como La Inmortal, espero que les anime a visitarla. Un saludo viajero.

© PauGir, Derechos Reservados 
Viajes con Historia
@PauGir